Los tres allanamientos, dos tuvieron lugar en Reconquista, y uno en Avellaneda, y fueron autorizados por la jueza penal Norma Bressán, que permitieron apresar a los tres jóvenes que, según la información preliminar, no tendrían vinculación entre sí.

Estos casos fueron detectados a partir de los controles que se efectuaron en los Estados Unidos, y reportado a las autoridades argentinas. Además de los detenidos, los investigadores secuestraron elementos de interés para la causa como 10 teléfonos celulares, 5 tarjetas de memoria, 2 tablets, 4 CPU, 3 pendrives, 1 notebook, 1 netbook y 6 discos rígidos.

Los tres jóvenes apresados fueron trasladados a la sede Reconquista de la Agencia de Investigación Sobre Trata de Personas, donde quedaron a disposición del fiscal Marichal.